lunes, 16 de octubre de 2006

LA ESCUELA DE LA SEÑORITA PACA

La señorita Paca era una ex monja que tenía una escuela particular, la escuela yo la recuerdo situada, primero, en la calle de José Antonio, hoy calle Empedrada, en una bodega llena de tinajas propiedad del Señorito, luego fue trasladada a la casa donde ella vivía con sus padres, se entraba por un patio que estaba en la parte trasera, esta casa creo que actualmente se conserva igual.

El señorito, así se le llamaba a Francisco Collazos, farmacéutico, dueño de la farmacia del pueblo, mejor dicho de la botica, para hablar con la propiedad que se hablaba entonces, era Paco para los amigos, aunque, las malas lenguas dicen que no los tenía por lo avaro que era, estaba considerado como el más rico del pueblo.

Aunque era el boticario, yo nunca lo vi en la farmacia, tenía empleado a Emilio Moreno, hijo de Don Marcelino uno de los dos médicos del pueblo, el otro era Don. Vicente Hurtado. Emilio era mancebo, pues así se denomina al empleado de farmacia, y lo fue por mucho tiempo, empleado quiero decir, mancebo en la otra acepción no lo fue mucho tiempo porque se casó con Doña Araceli, que ejercía de maestra nacional en Monroy.

La farmacia estaba en la misma calle que la primitiva escuela de la señorita Paca, recuerdo que estaba decorada con buen gusto, tenía a modo de mostrador una mesa de madera tallada con estructura de forja, tanto el suelo, como los frisos, eran de cerámica de Talavera, predominaba el color azul, tenía dos jarrones, uno a cada lado de la mesa y en un rincón una escupidera, todo ello también, de la bonita y elegante cerámica de Talavera.

Hoy llama poderosamente mi atención lo de la escupidera, era un hábito muy común escupir sin ningún reparo en cualquier parte, en la farmacia por motivos de higiene lo apropiado era hacerlo en la escupidera, pensándolo bien, no sé porqué me extraño tanto de esa costumbre de escupir, hoy lo hacen todos los futbolistas, y sobretodos, de una forma redundante y recalcitrante Helguera del Real Madrid.

Mi primera toma de conciencia de lo dura que es la vida fue el primer día de clase, delante de la puerta de la bodega-escuela, un veintitantos de septiembre, después de la fiestas del pueblo, un día frío y desapacible, el otoño nos pilló desprevenido, ligero de ropas y pesado de tristezas, sentía frío en el cuerpo y en el alma.

A la escuela de la señorita Paca íbamos desde los cuatro hasta los seis años, allí aprendimos a leer, a sumar y a restar. Aprendimos a leer con la cartilla, y las cuentas las hacíamos en una pizarra donde escribíamos con un pizarrín.

Como éramos muy obedientes, y el recreo es para recrearse, pues eso, que durante el recreo, nos recreábamos haciendo competiciones a ver quien orinaba más alto, nos poníamos en la pared de enfrente de la escuela, en la casa donde hoy vive Nazario Collazos, apuntando hacia arriba, a ver quien la tenía más larga y quien llegaba más alto. Recuerdo a Juan Amarilla, hijo de un guardia civil, como mi principal rival a batir, tanto, en la longitud de sus altas micciones, como en la otra longitud.

La maestra se sentaba detrás de su mesa con una larga caña, que alcanzaba a cualquier punto de la clase, no tenía necesidad de levantarse para pegarnos. Ya en aquellos tiempos la escuela era mixta, chicos y chicas todos juntos, mira en eso estábamos bastantes avanzados, lo que ocurría también es que los niños de cuatro, cinco y seis años estábamos juntos , y claro está, unos iban mas adelantados que otros.

Recuerdo estar escribiendo en mi pizarra, una serie de números, creo que era de tres cifras y no tenía ni idea de que iba aquello, me limitaba a copiar de los más mayores, entre ellos estaba Ángel Arévalo, que estiraba mucho el número dos y yo hacía lo mismo que él, pero sin tener nada claro de que número se trataba, hasta que se percató la señorita Paca de que copiaba de los mayores, y desde entonces me hacía listas en la pizarra grande, a la que no nosotros llamábamos encerado, sólo para mi, así fue cómo aprendí a conocer los números.

Por navidad recogíamos musgo para hacer el nacimiento, era una tarea que yo consideraba de las mejores que se podían hacer, los mayores colocaban las figuras y hasta que no terminaban todo no nos dejaban verlo. Yo me quedaba extasiado viendo los molinos, los ríos hechos con la plata que a mi me parecía que de verdad era agua, los reyes magos se iban acercando hacía el portal a medida que se aproximaba el día de Reyes.

Durante el periodo navideño, al final de la misa se procedía a la adoración del niño, besándole las rodillas, nos poníamos todos en fila, el cura con un pañuelo iba limpiando cada vez que lo besábamos, y todo esto iba acompañado de los cantos de voces femeninas de villancicos desde el coro.

A mi me gustaba especialmente este:

Ya le llevan al recién nacido
mantillas, pañales, fajas y fajetin?
porque vienen los fríos de Enero
y el rey de los cielos está por vestir
.

Esto de los fríos de enero, me tenía muy preocupado, me acostaba por las noches pensando en los borreguitos que nacían a la intemperie, y que si la noche era muy fría, se morirían sin remisión, mi obsesión era que al menos deberíamos llevarles mantillas, lo de los pañales, la faja y fajetín se podía prescindir, sobre todo del fajetin que no sabia lo que era, ni aún lo sé.
Hasta tal punto me tenía preocupado esto del frío y del niño Jesús, que una de las primeras poesías que me aprendí, fue esta de Lope de Vega:

¿Qué tengo yo que mi amistad procuras?
¿Qué interés se te sigue, Jesús mío
que a mi puerta, cubierta de rocío,
pasas las noches del invierno escuras?
¡Oh cuánto fueron mis entrañas duras,
pues no te abrí! ¡Qué extraño desvarío
si de mi ingratitud el hielo frío
secó las llagas de tus plantas puras!
¡Cuántas veces el Ángel me decía:
“Alma asómate agora a la ventana:
verás con cuanto amor llamar porfía!”
¡Y cuántas, hermosura soberana,
“Mañana le abriremos”, respondía,
para lo mismo responder mañana!

Aunque esta poesía, mas tarde tendría mucho que ver también con las obsesiones, con las promesas incumplidas y los propósitos de enmiendas imposibles relacionados con la natural inclinación de los adolescentes hacía el descubrimiento de su propio cuerpo, y sobre todo, a las amenazas que nos lanzaban ¡Te quedarás ciego, el cerebro se te hará agua, pecador te vas a condenar, vas a ir al infierno!. Cuánto daño nos han hecho las consignas de la época sobre el miedo al infierno, soy agnóstico, pero, estoy convencido de que de existir otra vida, nos salvaríamos todos, existiría sólo el cielo, el infierno no puede existir, si hay Dios, no puede consentir que exista el infierno, bastante sufrimos ya en esta vida, para que encima, en la otra, se nos condene eternamente al infierno.

Ya he dicho que en esa época no había agua caliente, en invierno, todos los sábados por la noche, mi madre nos reunía a los cinco que éramos entonces y nos lavaba, el agua se calentaba al fogón de carbón, por supuesto de encina y se vertía en una palangana, nos aseaba pasando la esponja empapada en agua y jabón, y sin aclararnos apenas nos secaba con la toalla, que previamente se había calentado encima de la rejilla que se ponía a la lumbre del brasero de picón

Recuerdo estas citas al aseo de los sábados, como una liturgia pagana, entrañable y muy confortable, sobre todo por el roce de la toalla caliente sobre nuestros cuerpos, y por la ternura que imprimía mi madre a la escena, que nos cantaba:

Pepón es un muñeco
Chiquito y de cartón
Se lava la carita
con agua y con jabón
se desenreda el pelo
con peine de marfil
y aunque le den tirones
no llora ni hace así
( hacer muecas con la cara)

Mi madre en invierno siempre nos ponía coletillos, hechos por ella, según la definición que da el Diccionario de la RAE el coletillo es un corpiño sin mangas, usado por las serranas de castilla. Pues resulta que mis hermanas no eran serranas de castilla, sino mas bien llaneras de Extremadura, usaban corpiño y por supuesto yo que no era ni serrana ni llanera, sino un chico, también usaba coletillo, el pecho en quilla que tengo, no sé si es debido a lo apretado que me ponía mi madre el coletillo, o a que tengo el corazón muy grande, esto no lo digo yo, lo dicen los médicos, el informe que me dieron cuando me operaron de una rotura de cadera, dice que. tengo un corazón muy grande, en el limite de la normalidad.

Era también un rito que al ponernos los coletillos, mi madre recitase y todos la acompañásemos al unísono:

Bendito, alabado sea
el Santísimo Sacramento
del altar de la pura y limpia
Concepción de María Santísima
Madre de Dios Señora nuestra
concebida en gracia
sin pecado original

También recitábamos:

Bendita sea tu pureza
eternamente lo sea
pues todo un Dios se recrea
en tan graciosa belleza
a ti celestial princesa
Virgen sagrada Maria
yo te ofrezco en este día
alma vida y corazón
mírame con compasión
no me dejes madre mía.


A propósito de serranas, en Monroy llamábamos serranos, a los trashumantes que venían en invierno con sus vacas, u ovejas a Extremadura, a mi me encantaba oírles como hablaban, con su pronunciación castellana, tan distinta a la nuestra, con una dicción que a mi me recordaba a la que oía en la radio a los actores de Matilde Perico y Periquín, programa de Radio Madrid, con aquellos míticos actores que eran Pedro Pablo Ayuso, Matilde Vilariño, Matilde Conesa, Juanita Ginzo, entonces oímos la radio todos alrededor en la mesa camilla, como hoy se ve la televisión, escuchábamos por la noche el programa antes citado, teatro radiado, a Pepe Iglesias El Zorro. Ustedes son formidables, programa un tanto populista, donde un histriónico Alberto Oliveras, no cesaba de repetir ¡ustedes son formidables!, cada vez que alguien ofrecía algún donativo, para atender a alguna causa, recuerdo que se estuvo pidiendo bastante tiempo para los damnificados por las inundaciones de Valencia y era su sintonía, la novena sinfonía de Dvorak, la llamada del Nuevo Mundo.

En uno de esos teatros radiados, que en su mayoría eran dramas, recuerdo como un niño buscaba desesperadamente a su madre, me puse a llorar desconsoladamente, siempre he sido muy llorón, mi madre me consolaba diciendo que me había dormido y entre sueños creía que me pasaba a mi realmente , pero no, sabía perfectamente que no era mi, sino al niño del teatro pero me solidarizaba con él y lloraba sin consuelo.

domingo, 15 de octubre de 2006

FELIZ CUMPLEAÑOS JUANVI



Amigo Juan Vicente
desde el Puerto de Santa María
te felicitan tu día
toda esta buena gente.
A.R.P.

Juan Vicente Rosado Gómez,
el que más entusiasmo pone
sobre las cosas de Monroy
queremos lo mejor para tí hoy.
A.G.C.

El mar el levante
mueve y olas a
la playa llevan
imagenes mis ojos llenan
tú, raíces de mi pueblo besas.
V.G.R.

martes, 10 de octubre de 2006

DE LA CASA VIEJA DE LA CALLE NUEVA A LA CASA NUEVA DE LA CARRETERA VIEJA


Mis padres habían comprado tres casas contiguas, una supongo que a la tía Camila, al menos así la llamaban, casa de la tía Camila, la habían reformado algo y la dejaron como vivienda, las otras dos, se las compraron a mi abuelo Torrente. En el sitio que ocupaban éstas, habían mandado construir en la parte baja un bar y en la primera planta un salón de baile, a través de una puerta se accedía directamente desde el comedor de la vivienda al mostrador del bar. La parte de atrás de la vivienda daba a un patio con arriates, un pozo que se solía secar en verano y una piconera. Había un corral que ocupaba todo el largo de la casa y el bar, al que se accedía por una puerta a modo de trasera, pero que estaba en la fachada principal y daba a un pasillo ancho de bóveda de ladrillo en cáscara de huevo de cuatro arcos, de cuya construcción recuerdo perfectamente a tío Miguel Monega , uno de los últimos artesanos de la albañilería, como iba colocando los ladrillos macizos uno a uno, hasta conseguir esa maravillosa forma abovedada, tan típica de la construcción en nuestra zona.

El corral de forma rectangular, quedaba delimitado en la parte sur, por el patio de la casa vivienda y fachada trasera de la casa del bar y en su parte norte, de derecha a izquierda, por una cuadra para seis caballos, un pajar, un tinado para cuatro vacas, y una zahúrda para cuatro o cinco cerdos, contaba con un pozo , que no se secaba nunca, con un pilón adosado al brocal, donde se daba de beber al ganado, y un estercolero. Dentro de la cuadra y en un rincón estaba el gallinero donde dormían y ponían su huevos en los nidales unas treinta gallinas, que durante el día andaban sueltas por el corral, claro está tenían su correspondiente gallo.

No tenía ninguna intención de moverme de la calle Nueva, a la casa nueva, pues esa casa además de estar en la carretera, vi cuando la estaban construyendo, que en las excavaciones para los cimientos salían cocos, que se hacían una bola, debían ser gusanos, y pensaba que aquella casa estaba llena de bichos, y encima tenia dos pozos que si me asomaba, decían que me cogería el Pacimulo , supongo que debería ser un monstruo mitad pez y mitad mulo, debería ser mas bien un Pecimulo.

La construcción de los salones del bar y del baile se hizo a la manera tradicional, con bóvedas de ladrillo, paredes de piedra, que fueron revestidas con cal, todavía se empleaba el mortero de cal apagada mezclada con arena, fue una de las últimas casas que se hicieron en el pueblo a la manera tradicional y artesana, la único moderno fue el forjado de parte del salón de baile, la parte que estaba encima del bar, que se hizo con vigas de hormigón armado y bovedillas de cerámica, como muchos de los forjados de ahora, el techo del baile se hizo todo de madera, con caída a cuatro aguas.

Ahora, debido al deterioro de su revestimiento, mi hermana Paqui, que heredó la parte baja, es decir el bar y parte del corral y mi hermano Vicente, que le tocó la parte de arriba, donde estaba el baile, con su parte alícuota de corral, decidieron, con muy buen criterio, quitar el revestimiento exterior y han dejado al descubierto el encanto de la piedra desnuda, y de los arcos de ladrillos que rematan las ventanas y puertas.

La casa vivienda la heredó mi hermana Mena, que la ha conservado prácticamente igual que la heredó, consta de un zaguán, que yo lo recuerdo solado con pizarra, pero que por concesiones a la modernidad se quitaron las magnificas lanchas de piedra que lo recubrían y lo revistieron con cemento, el techo del zaguán es de madera, afortunadamente éste lo dejaron como estaba, tiene tres habitaciones, un comedor con bóvedas de ladrillo enlucido, en forma de cáscara de huevo con cuatro arcos, una alacena con su bonita puertas de rejilla, y un baño que es de nueva construcción, antes no existía baño, las necesidades se hacían en la cuadra, y se las comían las gallinas que revolteaban alrededor mientras las hacíamos, más de una vez se confundían y te picaban en el culo.

En la parte de arriba de la vivienda están los sobrados, con sus trojes que recogían el grano de la cosecha de todo el año, y donde mi madre amasaba el pan, que luego llevamos al horno de Carmen Serensa, donde se horneaba con fuego de leña de encina avivado con jara, pan candeal que duraba una semana, hecho con levadura madre que se iban cediendo unas vecinas a otras.

El pan se marcaba con unos sellos tallados en madera con las iniciales de los dueños, sellos que eran verdaderos obras de arte, solían tallarlos los pastores, a mi se me antojaban que eran como el sello de los papas, pues me recuerdan a los que aparecían en el papel de las bulas que se compraban a la Iglesia, y que tenían distintos precios en función de si uno era criado o señor, creo que el catecismo decía algo así: “La Bula de la Santa Cruzada, es un privilegio pontificio, que se concede a los españoles para librarse de abstenerse de comer carne en ciertos días” eso si previo pago, y digo yo ¿y si no tenias dinero para comprar la Bula, qué pasaba? Bueno que tontería digo, qué iba a pasar nada, si no tenias dinero tampoco podías comer carne. Los sellos se estampaban en la masa del pan para que no se confundieran en el horno, con los de otros vecinos, el pago por el horneo se hacía en especie, con un pan, dos como mucho.

En los sobrados también se incubaban los pollitos, cuando la gallina estaba clueca, se la subía al sobrado y se le daba pan migado con vino, según mi madre para que transmitiese más calor e incubase mejor todos los huevos, yo no sé si tendría más calor, lo que si sé era que la gallina agarraba unas borracheras de padre y muy señor mío.

Mi hermana Paqui ha transformado el bar en vivienda con el gusto que tiene como experta restauradora que es y Vicente transformó el salón de baile en un precioso loft que tan de moda están ahora.

La nueva casa estaba relativamente cerca de la otra, aunque en el pueblo se consideraba que estaba muy lejos, se decía --tienes que ir para abajo ¡qué pereza!--, porque mi casa estaba a bajo en la carretera, un día hice una apuesta con mis amigos, estábamos jugando en la plaza, y me entró hambre, era la hora de la merienda, dije que me iba a casa a por el bocadillo, empezaron a refunfuñar diciendo que iba a tardar mucho, y que no podían esperarme para jugar, yo les dije que no tardaría mas de cinco minutos en ir y volver, gané la apuesta, aunque no gané nada pues apostar era sólo una forma de hablar, solo empeñábamos la palabra, pero la palabra valía mucho, estaba por medio tu credibilidad que era lo más importante.

En el pueblo había baile sólo en las fiestas muy señaladas, había tres funciones al mediodía de doce y media a dos y media, antes de cena de nueve a once y después de cena de doce a cuatro de la madrugada, se cobraba entrada por cada sesión, aunque los casados no pagaban, sólo pagaban los solteros, había por entonces tres salones de baile el del Casino, que había que ser socio, el de Ángel Blanco apodado“Gallina” y el de mis padres.

En los primeros años la gente acudía a mi casa al baile después de cena, porque al baile antes de la cena iban al salón de Ángel Blanco, la gente decía que el café que hacía mi madre era mejor, de esta forma salíamos ganando nosotros, porque el baile después de cena duraba el doble que el de antes y se consumía por consiguiente mucho más en el bar, está tradición se mantuvo en el pueblo varios años, hasta que Ángel Blanco, decidió pasar a la ofensiva y puso el baile después de cena gratis, aquí empezaron las hostilidades entre los Pitachas y los Gallinas.

Ángel Blanco, además del baile, tenía cine, en verano en un patio al aire libre y en invierno en el mismo salón de baile, nosotros teníamos prohibido totalmente asistir al cine, sólo nos permitían ir en casos muy especiales, por ejemplo, cuando pusieron la película Molokay, mi madre que era muy religiosa, aquí si hizo una excepción, pero yo creo que fue la única, recuerdo haber visto alguna película de Joselito, desde la casa de mi tía Juana, la hermana pequeña de mi padre, desde una especie de palomar donde se divisaba la pantalla, aunque no completa.

En la sesión de tarde de los domingos se ponían películas toleradas, yo me quedaba en la puerta del cine viendo como todos mis amigos pasaban, yo no podía entrar porque lo tenía prohibido, Ángel Blanco, un hombre con una barriga muy prominente que estaba siempre fumando un puro y llevaba un cinturón con una hebilla dorada muy grande, más de una vez y más de dos, el hombre, se compadecía de mi, que debía de pensar que yo no tenía ninguna culpa de las disputas con mis padres y me hacía pasar gratis, --pasa Pitachín pero que no se entere tu madre. Yo pasaba muy contento y pensaba que en el fondo aquel hombre no era tan malo.

El hecho de que mi familia tuviera bar y baile, ha tenido gran influencia en mi educación, me encantan las tertulias, los relatos orales, creo que se aprendía a escuchar, entre otras cosas porque no te dejaban opinar, yo trataba de pasar desapercibido, medio escondido en un rincón de mostrador, para que nadie advirtiese mi presencia y me mandara irme, como sucedía tantas veces --Niño vete de aquí que estas son conversaciones de mayores y tú no puedes oírlas.

Me encantaba escuchar cuando se hablaba de la guerra, tomé enseguida conciencia que la guerra era una cosa muy triste, sobre todo cuando mi padre contaba como fue su despedida, tenía veintitrés años y acaba de licenciarse del servicio militar que lo había hecho en Valladolid, mi padre, siempre que lo contaba se le saltaban las lágrimas, hablaba de como, el pueblo se solidarizaba con los que eran llamados a filas, y acudía todo el mundo a despedirlos, me imaginaba las escenas de desgarro que se producían, siempre me han entristecido las despedidas, no me gustan, y aunque mi padre era huérfano, pienso en esas madres diciendo adiós a su jóvenes hijos, y las novias teniéndose que alejar de sus recientes enamorados muchachos, pensando que nunca iban a volverse a ver, mi padre hablaba de los comerciantes que en un gesto de solidaridad y preocupación colectiva, repartían viandas gratis para los que se iban a la guerra. Con pan y vino se hace más corto el camino, aunque sea un camino de un triste viaje sin retorno para algunos.

También veía la guerra con una parte romántica, cuando mi madre hablaba de las madrinas de guerra, que a mi se me antojaba que eran novias en la distancia, novias que sabían escribir muy bien las cartas y que decían cosas bonitas y agradables para mantener la esperanza y la moral alta de los soldados, pensaba que eso era el verdadero amor, un amor platónico e incondicional, sin esperar nada a cambio, sólo el saber que había alguien que te quería aunque fuera en la distancia, pensaba en ti y esperaba tu regreso sano y salvo, y te lo decía por carta, cartas para leerlas en voz alta como si fueran poesías recitadas, me imaginaba lo bonito que sería el encuentro cuando terminada la guerra, los soldados volviesen a casa, y en el peor de los casos, las madrinas de guerra mitigaban los malos momentos de la guerra con sus misivas llenas de afecto, compresión, al menos infundían esperanza en una vida mejor.

Mi padre hablaba de los rabos negros y de los rabos blancos, de la Dictadura de Primo Rivera, que según él fue una de los mejores gobiernos pues se hicieron muchas carreteras, hablaba de la CEDA de Gil Robles, mi madre hablaba de la República y de que a mi abuelo le obligaban a contratar obreros, aunque no tuviera trabajo para ellos, se hablaba mucho de los requetés porque mi padre simpatizaba con los requetés, los partidarios de Don Carlos, y de su himno el Oriamendi, es curioso la fijación que a mi me producía el dichoso himno, pues escribía, en un ejercicio constante e inconsciente de caligrafía la frase “Dios, Patria, Rey”.

Hoy todavía me sorprendo escribiendo sin venir a cuento esta frase, aunque su significado esté muy lejos del que le daban entonces. Soy agnóstico, la única patria con la que me quedo es la de mi infancia, y no soy monárquico, soy republicano, aunque, eso si, admito que me siento un poco Juan Carlista.

Javier Cercas, escritor nacido en Ibahernando un pueblo con nombre imposible, como él mismo dice, hace una definición que está muy alejada de la concepción de patria que tenían los Carlistas, yo me identifico totalmente con ella, dice así: “Un patriota es alguien para quien amar su tierra, su gente y su lengua constituye el mayor estímulo para amar otras lenguas, otras gentes y otras tierras.”

No he tenido a lo largo de mi vida muchas pesadillas, las únicas que recuerdo tienen siempre como motivo la guerra, la angustia de despertar y creer que estábamos en guerra siempre me producía sensaciones de impotencia, miedo y rabia, era lo peor que podía pasar al género humano, la guerra siempre es algo deleznable desde cualquier punto de vista.

Entre las cosas que más me han repugnado de lo que se contaba de la guerra eran las famosas purgas y las depuraciones, que en nombre de no sé que Dios y de no sé que autoridad, llevaban a cabo esos déspotas ejecutando a sus propios vecinos, a los que por envidia, odio o lo que es peor por pura diversión de señoritos borrachos, les quitaban el bien más preciado: la vida.

Mi madre solía contar que entre los ejecutados había un señor que era muy bueno, muy religioso, que su único pecado era ser republicano, no era comunista, sólo era republicano, decía ella, esa era otra, ser comunista era lo peor que se podía ser. Crecí pensando que los comunistas tenían cuernos y rabos, que eran auténticos demonios.

En el pueblo había tres personas que estaban señaladas por comunistas, aunque seguramente ninguno lo era, un tal Julián Besteiro (obviamente era un mote) y en todo caso con este mote sería más bien socialista, tío Raña y el señor Juan, que era uno de los dos peluqueros que había en el pueblo. Con los dos primeros traté menos, de Juan que era mi peluquero, recuerdo el buen manejo y el alegre sonido que le sacaba a la tijera, era un hombre afable y cariñoso que siempre estaba de buen humor, de bastante mejor humor que muchos de los que eran de derechas.

Cuando mi madre detectó la pérdida de mi fe y que abrazaba ideas de izquierda, creo que debió de cambiar de parecer con respecto a los comunistas, ella sostenía que si su hijo era bueno, también debía de haber gente buena entre la gente ateas y de izquierdas.

Nunca he sido marxista, estaba demasiado condicionado por mi pasado, aunque hubo un tiempo, que me devanaba los sesos intentando integrar las ideas del marxismo con el cristianismo, era en mi época de comunión diaria y cuando conocí en la mili al bueno de Javier Benavides Orgaz, nieto de un militar que luchó junto a Franco en la Guerra Civil, el General Orgaz, pero pese a su antepasado, Javier era militante de izquierdas y ayudaba al padre Llanos en el Pozo del Tío Raimundo.

Javier sería una de las victimas de otros señoritos llenos de odio que le segaron su joven y prometedora vida, junto a otros cuatro compañeros, un triste día, el 24 de Enero de 1977, en la celebre matanza de Atocha.

lunes, 25 de septiembre de 2006

YO ME COMO AL GOBERNADOR


La fotografía que está a la izquierda cedida por Teresa Pizarro, es de cuando me quería comer al gobernador, están:
Un servidor, Teresa Pizarro, (mujer de mi primo Jesús), su hermana Pepi y Mena Durán, mi prima.
En la fotografía de la derecha, cedida por Juanvi Rosado, aparece La calle Nueva y su tio Jose Luis "Azules", en la acera de la izquierda, al final, la casa en donde nací, ésta foto debe ser de pricipio de los años cuarenta.


Nací, en mi casa, entonces nacíamos en casa, no como ahora, que todo el mundo se va de casa para nacer. Fue un ocho de diciembre, día de fiesta, la Inmaculada Concepción, además día de la Madre, ya no se conmemora ese día a la madre, pero, afortunadamente para mi, a pesar de estar tan próxima la de la Constitución, sigue siendo fiesta.

Hubo un momento, cuando en 1978 se proclamó la Constitución Española, que estuvo a punto de desaparecer, al final, prevaleció el sentido común y sigue siendo fiesta, menos mal, yo tenia mis derechos adquiridos, si había nacido en fiesta, sería un agravio que me la quitasen por una fiesta pagana, y aunque soy agnóstico, y la constitución declara aconfesional al Estado Español, los derechos adquiridos son eso, derechos adquiridos.

En mi pueblo se la llamaba y se la llama todavía, el día de la Pura, para abreviar, lo de La Purísima Concepción, es demasiado largo, fue sin lugar a dudas, el día de mi madre, pues acababa de dar luz a su cuarto hijo, el primer varón, se llamaba, Purificación, pero la llamaban Pura, a mi me pusieron como a mi padre, Andrés.

Mi padre tenia, como casi todo el mundo en el pueblo, un mote, Pitacha, se lo había puesto su hermano Eustasio, a éste a su vez le llamaban Churro, mi padre que era el más pequeño de seis hermanos, debido a las tareas agrícolas, pasaba largas temporadas con su familia en una finca cerca de Cáceres llamada Piezarza, con su media lengua decía--Desde Pitacha se ve mi casa, se refería a su casa de Monroy, desde Pitacha se ven las luces de Cáceres-- ¡Tenga usted hermanos para que te pongan motes!


Con el tiempo he observado que a los extremeños nos gusta mucho poner motes y abreviar las palabras, por ejemplo, cuando queríamos expresar algo así, como.-- no te fastidias con lo que te viene este ahora--decíamos “no te paje”, a mi madre nunca le gustó está expresión, siempre me rectificaba: —Pareces de las Cábilas—era el barrio mas pobre del pueblo—Se dice “no te parece” — hoy hubiéramos sido todavía peor hablados, diríamos !no te jode!

Según cuentas las crónicas familiares, mi madre dejó de ayudar a mi padre sólo media hora antes de que yo viniera al mundo, pues nací en la trastienda de un bar, bueno en puridad no se puede decir que fuera una trastienda, era la casa donde vivíamos, que se comunicaba con el bar, pero, queda mucho mas literario decir que nací en una trastienda. Mi padre no quiso anunciar mi nacimiento, porque al ser día de fiesta el bar estaba lleno, y si se enteraban que había sido niño, no tenia mas remedio que invitar a todos sus clientes, así que prefirió esperar a cerrar e invitó sólo a los más allegados.

El bautizo según mi primo Jesús, fue muy rumboso, cada vez que tiene ocasión me lo recuerda, --“Que bien lo pasamos en tu bautizo, vaya borrachera que cogimos”. Fui el primer varón después de tres chicas, mi llegada a este mundo fue muy bien acogida, mis padrinos fueron Diego y Ana, de Valdefuentes, pueblo que se encuentra cerca de Montanchez, el pueblo de los jamones, del que ya hablaba Cervantes y que desgraciadamente hoy se ha dejado comer el terreno por Guijuelo. Diego era vinatero, venia más o menos cada quince días, a traer vino a todos los bares de Monroy, como no tenían hijos les gustaba apadrinar al mayor número de niños posible, con la esperanza de que alguno se lo dieran “de por hijo”, se lo cedieran en adopción, éramos tres los ahijados suyos, los tres hijos de taberneros, mi primo Dieguito (q.e.p.d.), Jesús Sierra Simón, hoy en Veracruz, México, y el que esto suscribe.

A Paqui, la tercera de mis hermanas, tres años mayor que yo, no le gustaba la madrina que me habían elegido, no le gustaba la señora esa fea del moño, quería que fuese Teresa, que era más guapa y más joven, no sé si por entonces era ya novia de mi primo Jesús. Mi hermana Paqui y yo pasábamos mucho tiempo con Teresa y sus hermanas, todas chicas, Virtudes, Pura, Mariqui y Pepi, nos debían de tener y dar mucho cariño.

Fui de una generación que ya empezó a superar las miserias y hambrunas de la guerra civil, y se nota en la talla media, pues todos los nacidos ese año, 1949, superamos en la talla con creces a nuestros predecesores, esto lo he podido comprobar, y lo puedo seguir comprobando todavía, cuando voy a mi pueblo y nos juntamos todos los amigos , somos los mas altos, los mas guapos, bueno sólo algunos, y los más hermosos, casi todos, pues estamos pasados un poco de peso.

Yo no sé si es mi primer recuerdo, o es que como lo contó tantas veces mi madre, yo he creído que era mi primer recuerdo, debía de tener tres años, y vino el Gobernador Civil de Cáceres, a Monroy, justo cuando pasaba delante de mi casa, yo estaba en brazos de mi madre, comencé a gritar ¡Yo me como al gobernador, Yo me como, al gobernador! Fui claro está, la comidilla del todo el pueblo, que ocurrencia, mira que pedir comerse al Gobernador, menos mal que tenía sólo tres años, pues en los tiempos que corrían, me podía haber juzgado por sedición. Este episodio me ha debido marcar para toda la vida, de ahí creo que me viene mi desorbitado sentido del ridículo.

¡Mamá yo me como
al gobernador!
Pero hijo ¿cómo vas a comerte
a un señor?

¿Un señor?
¡qué desilusión
qué ocurrencia, qué imaginación
querer comerse a todo un Gobernador!

Pero si yo creía
que era un bastón de caramelo
como los que trae el abuelo
cuando va de romería

¡Ay! Pitachin Pitachón
¿comerte al gobernador?
si no es un caramelo bastón
que es una persona, un señor

¡Pero si todo el mundo decía
que el gobernador venía!
Pues algo importante sería
¿Si no,  para que tanto revuelo
por un señor con sombrero?

Hay que ver estos mayores
prefieren a los señores
que llevan gabardinas
a bastones de golosinas

¡Ay! Pitachin Pitachina
querías comerte al gobernador
y no es una bolsa de golosina
que es un circunspecto señor.

Bueno y ¿qué? si tu lo sabias primero
es porque el alcalde era tu abuelo
.

De esa época también recuerdo, o más bien me han hecho recordar, los parroquianos del bar de mis padres, que me comía los huevos fritos a puñados, entonces los huevos eran un artículo de lujo, incluso, para los que cómo nosotros teníamos gallinas,-- Cuando seas Padre comerás huevos--, dice el refrán.

La casa que tengo ahora en mi pueblo, la llamaban la casa de las gallinas, pues allí en una casa que estaba a medias, como todas las que hacía mi abuelo materno, Miguel Ciriaco Fernández, alias “Torrente”, que las dejaba todas a medias, me refiero a las casas, pues allí, en esa casa que luego heredaría yo, campaban las gallinas a sus anchas.

A mi abuelo Miguel, el único abuelo que he conocido, el apodo de Torrente le venía por herencia de su padre adoptivo, era hospiciano, un niño de la inclusa. Tuvo tres hijas, Inocencia, Purificación y Ángeles, se quedó viudo muy joven. Parece ser que era buen comerciante, tuvo comercio de ultramarinos y coloniales, siempre me han encantado estas dos palabras, ultramarinos y coloniales, referidas a los productos que se traían de las colonias de allende los mares, ya por entonces ex-colonias de una decadente España.

El nombre de ultramarinos y coloniales estaba bien puesto, ya que prácticamente los productos que se vendían eran los que no se producían en el pueblo, arroz, bacalao, arenques, especias, los de ultramar, pues los que ahora habitualmente compramos en las tiendas de alimentación, como frutas, hortalizas, carnes, huevos, garbanzos, aceite, no se compraban, al menos en mi pueblo, ya que los mas pudientes los producían ellos, aunque hablar de pudientes resultase un eufemismo, pues como bien dice Javier Cercas, en Extremadura entonces, no había señores, los señores era siervos, y los criados eran siervos de siervos, lo que distinguía a unos de otros, es que los siervos señores tenían un cacho de tierra para dedicarla a huerto, hacían la matanza, tenían algunos olivos, no muchos, y sembraban con una yunta una “suerte” de tierra,. que ni siquiera era suya, sino que se sorteaba entre todos los del pueblo, pues era la propiedad comunal, se echaba a suerte, de ahí creo yo el nombre.

Los que no tenían huerto se abastecían de los vendedores ambulantes talavaniegos, que desde muy temprano, llegaban con su burros, pregonando con voz cantarina,-- ¡Mujeres llevo tomates, los mejores, lechugas, pimientos, naranjas de la ribera!--supongo que de la ribera del Tajo, río que baña Talaván, el pueblo más próximo a Monroy, que presume de tener una fuente, la Breña, que siempre está manando y que nunca se ha secado, pero, que según los monroyegos, aunque el manantial de donde dicha fuente proviene, se llama arroyo de Talaván, dicho arroyo tiene su nacimiento en el término municipal de Monroy, por lo tanto, si no fuese por Monroy ellos no tendrían fuente. El que no se contenta es por qué no quiere. Ambos pueblos, pertenecen a la comarca de los Cuatro Lugares, junto con Santiago de Campo e Hinojal

Santiago corral de cabras
Hinojal de cabritos
Talaván de buenas mozas
¡Mira Monroy que bonito!
Por lo menos aquí los de Talaván y los de Monroy no se tiran los trastos, hacen causa común contra los otros dos pueblos, pero son maneras de hablar, por decir algo, en su fuero interno sabían que poco se tenían que envidiar unos pueblos a otros.

De todas formas veo mucho mas positivo y bonito este:

Eres el sol de Monroy,
la luna de Talaván,
las estrellas de Santiago
y el lucero de Hinojal
.

Con tres años ya supe, que la cara es el reflejo del alma, que nunca sabría mentir, pues mi cara me delataría siempre, nunca he sabido disimular, me ruborizo enseguida, pienso que se coge a un mentiroso antes que a un cojo, la facultad del disimulo me ha sido negada, por eso no sé jugar al mus.

Enfrente del bar de mis padres, estaba el comercio de mi tía Maria, la hermana mayor de mi padre, que le llevaba veinte años, a mi me gustaba mucho estar en el comercio, seguro que me debían de tratar muy bien, tanto mis primos Justo, Jesús y Milagros, como su padre tío Isaac, el marido de mi tía Maria, hombre muy afable y cariñoso, que todas las primaveras nos regalaba un borreguito, al que colocábamos un lazo rojo y un cascabel de plata, emulando al borreguito del Norit.

El cascabel sería de plata como la que caga la vaca, o ¿era de oro?, Sí, como el que caga el toro, para dispendios estábamos entonces, pero que importa si era de oro o de plata lo que verdaderamente importaba era que sonaba muy bien, y el borreguito nos seguía a todos lados como si fuese un perrito faldero.

Mis dos primos, Justo el mayor y Jesús, luego marido de Teresa, la que no fue mi madrina, el de la borrachera el día de mi bautizo, mis primos que siempre iban juntos a todos lados, una tarde me llevaron con ellos, supongo que a dar de comer a los animales que tenían en un corral a las afueras del pueblo, me pidieron que no le dijera nada a mi madre, porque si se enteraba se podía enfadar, supongo que mi madre debió entrar en el comercio y preguntar por mi, y le dijeron que me había ido con ellos.

De vuelta a casa, la conversación con mi madre debió haber sido más o menos así -- Andresín ¿porqué has tardado tanto? ¿de dónde vienes? ¿Contestame dónde has estado? Incapaz de mentir daba la callada por respuesta, ella insistía ¿dónde te han llevado tus primos? Debí contestar tímidamente --He estado en el comercio- ¡No por la cara que pones sé que no has estado en el comercio! ¿Por mi cara sabía mi madre donde había estado? Cuando mis primos me pidieron explicación de por qué había contado donde habíamos estado, le dije que yo no le había dicho nada, pero que por la cara que “poniba” mi madre me lo notaba.

Con tres años nos llevaban a la escuela de los cagones, yo iba a la escuela de Tía Entera, o era ¿Antera?, aquello era un verdadero suplicio, imaginaros a quince o veinte niños , sentados en unas banquetas, las llevamos cada uno de nuestra casa, todavía conservo una pintada de rojo, en silencio, durante cuatro cinco horas diarias, sentados sin poderse levantar, inmovilizados, ahora en las guarderías se juega, se canta, te enseñan jugando, entonces nada de eso , calladitos y quietitos, yo creo que mi espíritu ácrata se gestó, entonces, me llevaban a la escuela literalmente a rastras, pegando patadas a diestro y siniestro y alguna iba a parar a las piernas de la niñera que me llevaba a la escuela.

El primer día que hice novillos, me cogió una vaca, supongo que haría novillos con la connivencia de mi madre, pues con tres años no creo que fuera yo sólo a la escuela, debí protestar como todos los días de que no quería ir a la escuela y mi madre accedió a mi petición y me dejó la tarde libre para jugar, que es lo que debe hacer siempre un niño de tres años jugar, jugar y jugar cuanto más mejor.

Entonces los animales se llevaban por la mañana a la dehesa boyal, propiedad comunal y a la tarde volvían ellos solos, cada uno a sus respectivas casas, esto que ahora puede sorprender, era una cosa de lo mas natural, ya que si no iban donde sus dueños, nadie les iba a dar de comer en otro sitio, era una cuestión de pura supervivencia, estos animales que se les llevaba por la mañana y por las tardes volvían solos, eran tanto cerdos, como cabras y vacas: suizas o del país.

Hay un dicho en el pueblo que dice: “Te pareces a la “guarra” de tía Pura, que siempre te estás metiendo donde no te llaman” Tia Pura era mi bisabuela, tenia una cerda, (dicese también: guarra, cochina,, marrana, puerca) que se escapaba de la dehesa y se dedicaba a ir por el pueblo comiéndose los cocidos de los vecinos, y es que entonces, y esto lo he conocido yo, los cocidos se hacían a fuego lento en plena calle, enfrente de cada puerta, en un recipiente de barro con agujeros se echaban las brasas y encima se ponía el puchero con el cocido, que era lo que se comía todos los días, salvo alguna excepción muy señalada, como los días de fiestas muy importantes.

Bueno pues la vaca que me cogió, era del país, que era como llamaban a las de raza negra avileña, y creo que también, a las de retinta extremeña, la que tanto predicamento tiene hoy en día su carne, la raza retinta, que alimentada en la dehesa extremeña al aire libre y comiendo bellotas, hace que su carne sea tan apreciada y tan exquisita, tanto como la del cerdo ibérico, pues tienen en común, esa carne veteada y entreverada gracias a la grasa que le proporciona la bellota y que se incrusta entre la carne, debido fundamentalmente, al ejercicio que hacen para buscarse la comida al aire libre.

La vaca estaba junto con otras dos o tres más, esperando en la trasera de la casa del tío Piloto, a entrar en su tinado, nosotros decíamos “tinao”, lo de tinado suena demasiado fino, es como si dijéramos bacalado o Bilbado, la casa del tío Piloto estaba enfrente de la mía y en su trasera estaba la vaca, bueno mas que trasera era ladera, porque no estaba exactamente en la parte de atrás sino a un lado de la casa, ya que esta hacia esquina. La vaca, digo, estaba con su cría de poco tiempo, yo me metí en su terreno, pues quise acariciar al ternerito que estaba a su lado, la vaca en su instinto de proteger lo suyo, arremetió contra mi y me corneó.

Con tan sólo tres años ya había recibido mi primera corná, y otra cosa aprendida más: si haces novillos, si no haces lo que Dios manda, Dios te castiga y te coge una vaca, eso al menos fue lo que le dijo su madre a mi primo Vidal, que Dios me había castigado y me había cogido la vaca por no haber ido a la escuela, otra dura lección, claro que yo no estaba muy de acuerdo con esa apreciación y me pegué con mi primo.

En aquellos tiempos en los pueblos de España, no había agua corriente y mucho menos alcantarillado, la gente hacia sus necesidades en los corrales, en las cuadras o literalmente, donde les daba la gana, la real gana de hacer de vientre, normalmente en el campo. Las familias que no tenían corrales, lo hacían en bacinillas, “bicas” para nosotros, o en “bicos” también llamados pericos, que eran unos recipientes de barro “albedriaos” que se ponían debajo de una tabla con un agujero, a modo de letrina, donde la gente se sentaba para hacer sus necesidades.

Por la mañana temprano arrojaban su contenido al escusado, que la verdad no era un lugar muy escondido, tal como debería ser por su etimología, estaba a las afueras del pueblo, pero muy cerca de mi casa, en las callejas de Serradilla.

La palabra “bica o vica” en el Diccionario de la Real Academia no está, si está bacinilla, que es un bacín pequeño, también está perico y de estos la definición si coincide con la que yo tenía de bico, sólo que el barro no es “albedriao”, sino vidriado. Ahora resulta que los pericos, como no podría ser de otra manera, no tienen albedrío, esto tiene mucho más lógica, de lo que yo deducía, pues su misión no era desde luego muy lucida, Así pregonaban sus productos los alfareros de tierra de barros, con su burros tan típicos cargados de cacharros de barro, valga la redundancia. ¡Mujeres llevo piporros finos, pucheros albedriaos!.


Mi calle era la Calle Nueva, bautizada después de la guerra civil, con la retórica acostumbrada, como calle del Generalísimo Franco, esa misma retórica que llamaba a la guerra la Gloriosa Cruzada, o Glorioso Alzamiento Nacional, ahí es nada, yo en todo caso, estoy más con Unamuno y prefiero denominarla, con el nombre mucho menos retórico y mucho mas real de guerra incivil.

Ni que decir tiene, claro está, que mi calle era la principal del pueblo, y no porque yo viviera en ella, porque no es cosa de presumir, mi casa y el bar estaban alquilados a mi tía María, era la calle principal y por eso le habían puesto el nombre de don Claudio, aunque todo el mundo le llamaba Claudillo o era ¿Caudillo? La calle empezaba en la iglesia y terminaba en la plaza donde está el castillo, hoy empieza y termina en el mismo sitio, pero se llama Calle Nueva, como se la ha conocido siempre.

Pues allí, en el escusado , donde se arrojaban las inmundicias del todo el pueblo, unos muchachos mayores me tiraron el caballo de cartón que me había regalado mi padrino, el señor Diego, mi madre me hacía llamarle así, señor, no era tío como se conocían a todos los de mi pueblo ¿Cuestión de respeto? No creo pues un padrino es alguien muy allegado, quizás era mas una cuestión de confianza, pues no tenían el contacto que da el vivir en el mismo pueblo, no sé, lo cierto es que a mi padrino yo le llamaba señor Diego.

Venga Pitachin, coge tu caballo, que no te pasa nada, yo era Pitachin pues mi padre era Pitacha, y yo que nunca he sido muy reflexivo, sin encomendarme a Dios ni al diablo, allí que entré a recoger mi caballo de cartón , en un suelo resbaladizo, por los orines acumulados de años, quizás de siglos, y claro está resbalé, me caí y me di un baño de multitudes, de multitud de orines y excrementos, vamos un baño de mierda.

Los muchachos mayores, cuando vieron llegar a tío Arturo, salieron corriendo y me dejaron allí sólo, montado en mi rocinante de cartón, cual oloroso caballero andante, impregnado con el perfume de todo un pueblo, ya desde mi más tierna infancia era un demócrata convencido, la soberanía emana del pueblo, nunca mejor dicho. Así en estas condiciones tío Arturo, me llevó ante mi madre.

Tío Arturo, hombre afable y buena persona, era nuestro vecino, viudo y padre de tres hijas, Inés, Mena y Marcela, mas conocidas por las Arturas, Inés (q.e.p.d.) unas de la Purificadas que está en una foto, que apareció en su día el periódico Extremadura, y que hoy forma parte de la sección de fotografías antiguas de la excelente página del amigo Manuel Trinidad, (http://www.paseovirtual.net/).

Mena y Marcela ejercen de maestras en Sevilla y la casualidad ha querido, que después de cincuenta años sean también mis vecinas de verano en el Puerto de Santa María, donde tengo una casa para el veraneo y pensando en la jubilación.

Mis recuerdos de este tiempo son muy dulces, el olvido como dice Serrat, en su preciosa canción Lucía, se llevó la mitad, los amargos, es curioso en todas las vivencias de esta época, en todos los recuerdos, siempre hay gente buena como tío Arturo, mi tío Isaac, mi padrino el señor Diego Palomino Lozano, mi madrina Ana, mi no madrina Teresa, mi tío Churro, mi tío Vidal, mi primos Justo y Jesús, gente de buen talante, que creaban con su buena actitud, un clima de calor, amor y compresión, tan necesario para el desarrollo de los niños, y que es la mejor manera de educar.

Su ejemplo, me ha hecho desear ser como ellos, con esos sentimientos tan nobles, donde prevalece el afecto, la comprensión, la tolerancia, el amor por nuestros semejantes, que somos todos lo humanos sin excepción alguna, y me han hecho ver la importancia que tiene que los niños se eduquen en un clima como el que yo tuve la suerte de tener, primero y sobre todo con mi familia y luego con los allegados, me sentía muy querido y eso imprime carácter, sin duda buen carácter.

Andrés Gómez Ciriaco

martes, 29 de agosto de 2006

Reflexión pos-vacacional


Para la mayoría se acaban las vacaciones, aunque a muchos todavía nos queden días libres para asistir a los toros. Es curioso observar cómo en Monroy las fiestas de los toros no están bajo la advocación de santo, santa, o de algún Cristo, en la mayoría de los pueblos de Extremadura, por estas fechas la fiestas se celebran en honor, he dicho antes, de algún Cristo, y no sé si he dicho bien, y peco de irreverente porque por lo que yo aprendí Cristo solamente hay uno, pero claro está a uno le descoloca el que se nombre a tantos:
Cristo de la Victoria, Cristo Bendito, Cristo de la Buena Muerte, Cristo Negro, Cristo de los faroles, Cristo de la Luz, Cristo de Velázquez, por cierto precioso cuadro, Cristo de Dali... Yo estoy más en estos casos con el gran poeta, Antonio Machado:

Oh no eres tu mi cantar
no puedo cantar ni quiero
a ese Jesús del madero
sino al que anduvo en la mar.

Lo mismo ocurre con las vírgenes, bueno con éstas mucho más, hay casi tantas vírgenes como pueblos hay en España, aunque la única Virgen entera y verdadera, y más en estos tiempos que corren, es y ha sido siempre la Virgen Maria.

Bromas aparte, es la primera vez después de cuarenta y dos años que he estado en Monroy el día de Santa Ana, y aunque hace tiempo que perdí la fe, la fe religiosa quiero decir, porque la fe en el género humano, confío en no perderla nunca, bueno pues a pesar de mi agnóstica visión, no pude evitar emocionarme al escuchar el himno de Santa Ana:

Monroy te saluda
como a su madre
y tu nombre repiten (o bendicen?)
montes y valles

Mientras se celebraba la novena, me quedé en la puerta, no llegué a pasar dentro de la iglesia, hasta allí llegaban las voces melodiosas de las mujeres, siempre me pareció que las mujeres de Monroy que cantan en la iglesia lo hacen muy bien, me acordé de mi madre, y de todas las mujeres de su generación, esa generación de abnegadas y entregadas mujeres, que hacían de la escasez virtud, esas mujeres que olían tan bien, a Myrurgia mezclada con agua bendita, que llevaban el velo en la cabeza y el misal en la mano, y en verano tenían que ponerse los mangos, porque las mujeres no podían entrar en la iglesia con manga corta, para los hombres no existía este impedimento.

Las canciones de iglesia que escuché en mi infancia, siempre me emocionan grandemente, ocurrió igual la primera vez que asistí a una procesión de Semana Santa después de un montón de años fuera, y que decir de la emoción tan especial que me embarga el día de las Candelas y sus Purificás, me queda pendiente todavía volver a oír los villancicos por Navidad en la Misa del gallo.

El olor a incienso y a “Myrurgia”
me transportan a mi infancia
cuando en latín era la liturgia
y el cura nos daba la espalda

Serena emoción, sublime canto,
sencillos, mágicos momentos,
de puro canto sin instrumentos
y sentimientos de puro encanto

El velo, los mangos, el misal
reminiscencias de otrora,
tiempos con otros talantes
que nos hacen reflexionar

¿No era catolicismo antes
como el islamismo ahora?

Piezarza


miércoles, 26 de julio de 2006

FUTUROS MONROYEGOS ILUSTRES















Fotos de J.Ignacio Camarero
Siguiendo el programa establecido para la III Semana Cultural, ayer noche los pequeños y pequeñas nos deleitaron con un entretenido Play Back y una simpática representación teatral.
Posteriormenmte asistimos a un recital dado por Marcos Tapia, que nos sorprendió gratamente con su gran voz y sensibilidad para elegir las canciones de un variado repertorio, rancheras, boleros, de Sabina., nos hizo pasar un rato muy agradable, gracias Marcos por tu interesante actuación.

Monroyegos ilustres


















Fotos J. Ignacio Camarero



El pasado lunes se inauguró la III Semana Cultural de la Villa de Monroy, con importante asistencia de público y con gran éxito de las exposiciones, sitas en los locales de la Asociación Cultural el Bezudo, de nuestros ilustres paisanos: Pedro Macías Borrego, y sus tallas en madera y policromía, y Jesús Simón Pizarro, con sus pinturas realistas de gran calidad, ambos artistas, tienen varias obras dedicadas a Monroy .
A continuación se visitó el Museo de Iconos, de la también nuestra ilustre paisana Paquita Morgado, que obsequió a los asistentes con una deliciosa sangría.

martes, 11 de julio de 2006

VERANO CULTURAL 2006 VILLA DE MONROY

Relación de actividades lúdicas, culturales y deportivas previstas para este verano en nuestra localidad.
Hemos querido este año detallar todas las actividades previstas por todas las asociaciones locales, con el fin de tener una información global de todo lo programado para este verano.

DÍAS 15,16,17 , DE JULIO.

Estará en Monroy el escenario móvil de la Junta de Extremadura. Organizan Consejerìa de Cultura y Ayuntamiento, con el siguiente programa:

DIA 15. Teatro de títeres y marionetas, infantil..Música, grupo Rockastuo Bucéfalo.

DIA 16. Agrupación folclórica de Garrovillas. Bailes populares.

DIA 17 Grupo de teatro Samarkanda. Teatro de mimos y pantomimas.


DIA 20 DE JULIO.

Salida del grupo folclórico local Recordanzas para actuar en Santiago del Campo.

DIA 21 DE JULIO

Asociación cultural Santa Ana. Excursión lúdica a Valencia de Alcántara..Mas información en la propia asociación.

DÍAS 24 AL 29 DE JULIO.

Semana cultural con la colaboración de todas las asociaciones y el siguiente programa:

DIA 24 – 22´00 H. Inauguración a cargo del Sr. Alcalde, Francisco Del Sol.
Homenaje a......
Visita a exposiciones. Casa Del Reloj (museo de iconos) Asociaciòn El Bezudo ( sala arte romano, cuadros de Jesús Simón, otros cuadros donados a la Asociaciòn ) Asociaciòn Santa Ana (bordados y manualidades.)
22´30 H Talleres y juegos, Elaboración de quesos artesanos, trabajos con arcillas, maderas, pinturas y otros materiales

DIA 25 22,00 H. Teatro Infantil con las obras de: El aula de tócame Roque y De azucena la cena.
23,00 H. PLAY_BACK.
23´30 H. Concierto (Por determinar.)

DIA 26. Dedicado íntegramente el día a la Asociaciòn Santa Ana y a nuestra Patrona con el siguiente programa.:
13´00 H. Misa cantada en la Iglesia en honor a la Patrona Santa Ana.
20´00 H Traslado en procesión cantada de la Virgen a su ermita.
22´00 H. Teatro por Asociaciòn Santa Ana con la obra La Manta.
22,30 H. Recital de poesía por la propia asociación-
23´00 H. Canción en honor a la Patrona.
23´30 H Verbena popular a cargo de la propias Asociación. Cultural Santa Ana.

DIA 27
21´00 H Final de fútbol sala en plaza de España.
21´00 H. Presentación y coloquio literario organizado por la Asociaciòn El Bezudo con la colaboración de Jesús Meneses, Joaquín García-Plata y Rachid El Karaoui, que expondrá el tema Las migraciones Magrebis en Extremadura. Presentación del libro de Jesús Meneses, Jbn Marwan ( El Gallego) sobre Los Mulaidis en Extremadura. Con la participación de Joaquin Garcia-Plata Quirós. Venta de libros y firma de ejemplares. Lugar biblioteca Municipal.
23,00 H. Exhibición de Batuka en plaza de España.-

DIA 28 22´00 H. Mercado medieval en plaza de España y alrededores, ambientación, actuaciones, puestos de ventas típicos, libros, cuero, artesanía, dulces, embutidos locales, bisutería, pan de leña, tabernas medievales, etc. Colaboran todas las asociaciones y grupos que lo deseen.

DIA 29 08´00 H. Concurso de pesca DOS contra DOS..Lugar Río Almonte. Organiza la Sociedad de pescadores de Monroy,
22´00 H. Festival folclórico organizado por el grupo de coros Recordanzas con la colaboración de los grupos: " Porque semos pardos" de la localidad de de Parla, Coros y Danzas " La Serrana" de Piornal, Escuela Infantil Recordanzas, de Monroy . Lugar Plaza de España.

FIN DE LA SEMANA CULTURAL.

DIA 30 DE JULIO.

Visita a la ciudad de Cáceres.

08´00 H. Salida a Càceres para realizar visita guiada por Santiago García por la zona histórica de la ciudad. Organiza Asociaciòn El Bezudo, terminará la visita hacia las 14´00 H.. Mas nformación en la Asociación

DIA 4 DE AGOSTO.

21´30 H. Actos literarios a cargo de la escritora extremeña Pilar Galán, presentará Su ultimo libro " Ni Dios Mismo" basado en la vida y obra de Rodrigo Alemán autor de la sillería del coro de la catedral de Plasencia. Venta y Firma de ejemplares por su autora..Organiza: Asociación El Bezudo, lugar:Biblioteca municipal.

DIA 8 DE AGOSTO.

Excursión de convivencia a la localidad de Talavera de la Reina. Organiza El club de pensionista. Mas información en el propio club.

DIA 10 DE AGOSTO.

Actos de proclamación y coronación del patrón del club del Pensionista y de la Tercera Edad., San Joaquín. Organiza club del Pensionista, mas información en el club.

DIA 12 DE AGOSTO.

Excursión lúdico-cultural a la sierra de Gata. Valle del rió Arrago, incluye visitas a las localidades de Robledillo, Descargamaría y el despoblado de Puñonrostro, que formaban el Señorío del Aldarrago, antiguo feudo de los Monroy. Al regreso se intentará visitar las localidades de Acebo, Eljas, Trebejo y San Martín. Organiza Asociaciòn el Bezudo, mas información Próximamente en esta página.

DIA 14 DE AGOSTO.

Homenaje del club del Pensionista y de la Tercera Edad a los que cumplen 80 años. Cena ompartida , entrega de regalos y baile popular. Organiza el club del Pensionista. Mas información en el club.

22´00 H. Asamblea general para los socios de la Asociaciòn el Bezudo. Con el siguiente orden del día.:
Lectura y aprobación si procede del acta de la sesión anterior.
Elecciones y renovación de ½ de la junta directiva. Renovación del Presidente, Tesorero y tres vocales.
Estado de cuentas del ultimo ejercicio.
Actividades realizadas en el ultimo ejercicio.
Presupuesto próximo año.
Actividades próximo año.
Informes de presidencia, correspondencia , comunicados..
Ruegos y preguntas.
FIN DE ACTOS

Esperamos que este programa de actividades sea de vuestro interés y que háganos entre todos lo posible para que año a año vaya a mas.
No olvidéis que el día 9 de abril del año 2009 esta localidad de Monroy cumplirá 700 años y tendremos que tener un verano cultural memorable. Preparémonos para ello.

Monroy, a 10 de Julio del año 2006

La directiva de la Asociación Cultural El Bezudo.

jueves, 6 de julio de 2006

Feliz cumpleaños




















Icono realizado por Paquita Morgado

Hoy día 6 de julio, y mañana 7, San Fermín, mis hermanas Paqui y Puri cumplen años respectivamente. Permitidme la licencia de compartir con todos vosotros, mi admiración y cariño hacia ellas

Paquita Gómez Ciriaco,
ahora, Paquita Morgado,
desde niña alegre y pizpireta,
desde niña corazón enamorado.

Los rayos que en la siesta
como sombras de la china
nos colaban por la rendija
invertidas siluetas conocidas

El cine NYC en sonoro
con las placas de pizarra,
el caballito recién pintado
por la lluvia denunciado
su robo por los macarras

El borreguito del Norit
que Tío Isaac nos regalaba,
con su lacito encarnado
con su cascabel de plata.

Las películas no vistas
en el cine de los Blancos,
las pocas películas vistas
que nos emocionaron

Pepón el muñeco
chiquito y de cartón
que mamá siempre
nos cantaba, mientras
nos lavaba la carita
con agua y con jabón

La calificación moral
de los espectáculos,
las películas con erres,
el velo y los mangos.

El tiovivo de Machado,
la paloma sedienta,
los gorriones denostados,
las tórtolas en la siesta.

La certeza de lo incierto,
la precaria armonía,
los sueños intactos,
las penas y alegrías,

Las sensaciones amargas,
los grandes hechos,
las pequeñas cosas,
todos los momentos.

Las noches de verano,
la armonía de los campos,
la dicha de la vida,
los geranios exhalando.

Paquita Gómez Ciriaco,
Paquita Morgado
desde niña alegre y pizpireta,
desde niña corazón enamorado


Purificación Gómez Ciriaco,
solista cantora con pandereta,
no quisiera resultar elegíaco
muchacha de alma inquieta.

Fuiste purificada en Monroy,
orgulloso de ser tu hermano
quiero que todos sepan hoy,
los distantes y los cercanos:

de tu dulce y cálida voz
de tu bonito semblante
de tu gran corazón
de tu risueño talante

de tus trajes elegantes
de tu elegancia sin trajes
de tu sensibilidad humilde
de tu espiritualidad grande

Piezarza

lunes, 26 de junio de 2006

PASADO, PRESENTE Y FUTURO DE UNA CIUDAD
















Pronto hará 40 años que una noticia removería las entrañas de los cacereños, un funcionario de la policía municipal del ayuntamiento de la ciudad, conocido como Cabo Piris, manda retirar una lámina de la Maja Desnuda de Goya, por escándalo público, de los escaparates de la entonces emblemática librería cacereña Figueroa, sita en la calle Moret donde aun continúa, entonces dicha librería no se cerró.
Este año el Ayuntamiento de Cáceres, que ahora llaman la ciudad feliz, ordena el cierre cautelar de otra emblemática librería cacereña, esta vez se trata de Boxoyo, única librería situada en el casco antiguo de la ciudad su causa, según el consistorio, el peso de los libros; sobre todo cuando no se venden.
Estos hechos alcanzan un eco popular y periodístico mas allá de lo esperado que pasa nuestras fronteras sobre todo en el caso de Boxoyo, entre librería antigua y archivo, gran recopiladora del saber de los Extremeños y única en nuestra región.
Quien nos iba a decir a nosotros en la segunda mitad de los 60 que cuando se cumpliesen los 50 años de la hazaña del Cabo Piris, Cáceres, la ciudad de la alegría, podría ser considerada CAPITAL CULTURAL EUROPEA.
Como extremeño que soy y que me considero, estaría orgulloso de que Càceres fuese Capital Europea de la Cultura en 2016, como así lo ratificamos en nuestra asamblea general en 2003, comunicando nuestro apoyo al alcalde de la ciudad, aunque consideramos que hechos como estos distan mucho de los objetivos que nos proponemos. Esperamos que a 10 años vista se pueda cambiar de actitud.
A propósito de ciudad de la alegría, me pregunto, si este nombre es debido a que intramuros de la ciudad haya 40 tabernas y ninguna librería.
Juan Vicente Rosado Gómez.
Presidente de la Asociación Cultural El Bezudo.

lunes, 19 de junio de 2006

Boxoyo, una libreria ejemplar




















Aunque bajo vigilancia, el concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Cáceres, José Antonio Villa, ha anunciado que se retira la orden de cierre cautelar que pesaba sobre la librería Boxoyo.
Conocí la existencia de ésta librería, a través de Juanvi Rosado, entusiasta admirable por todas las cosas que tengan que ver con la historia y la cultura de Extremadura en general, y con Monroy en particular, entusiasmo que nos contagia y transmite a mucho de nosotros y que quiero agradecer desde aquí.
Esta buena noticia. ha sido posible gracias a las más de dos mil firmas que han expresado su apoyo, encabezado por el Comité Ciudadano por la reapertura de Boxoyo y la Asociación Feria del Libro, que se habían unido a su propietario, Jaime Naranjo, para pedir que se retirase la medida de cierre cautelar, motivada por la denuncia de un vecino, que se quejaba de que el excesivo peso de los libros había producido grietas en el edificio.
Podéis ver más noticias sobre este asunto en el blog de Álvaro Valverde http://mayora.blogspot.com

Andrés Gómez Ciriaco

jueves, 8 de junio de 2006

Reloj del Ayuntamiento

Fotografía de José Ignacio Camarero

Tenéis las madrugadas
del mejor firmamento
Tenéis las campanadas
del reloj del ayuntamiento

Cuando en las tardes de verano, a la hora de la siesta, en medio de un silencio que impone, oigo las campanadas del reloj de la plaza, del reloj del ayuntamiento, del reloj repetidor, esas campanadas de las horas y de las medias, que se repiten al cabo de dos minutos, me siento transportado a mi infancia.

 Bendita sea esa repetición, que me permite volver a mi niñez dos veces cada media hora. Bendito sea ese golpeo del martillo sobre la campana en medio del silencio, que me da sosiego y serena mi espíritu.

Piezarza

viernes, 2 de junio de 2006

Asociación Cultural El Bezudo



Bienvenidos a MONROYEGOS a todos los socios de la Asociación Cultural El Bezudo, siendo yo un miembro de dicha Asociación y siendo la pretensión del blog la de servir de vehículo de comunicación entre todos los monroyegos y allegados, es por lo que me he prestado, con mucho gusto, a ponerlo a disposición de nuestra Asociación.
El mecanismo de funcionamiento es muy fácil, pinchad en "COMMENTS" y desde allí podéis hacer los comentarios que queráis, como se dice en la introducción del blog la bandera es la libertad de expresión, y como únicos limites la tolerancia, el respeto y el buen gusto.
Solamente intervendré cuando se calumnie, se insulte, se acuse sin pruebas o anónimamente, por lo demás, debatamos, deliberemos, manifestémonos.
Propongo como temas de debate, y para romper el hielo, los siguientes:

¿Qué os ha parecido la actuación de la Orquesta de Extremadura en la Iglesia.?

¿Estás a favor o en contra de un pantano el en Río Almonte.?

¿Estas a favor o en contra de la refinería que quieren hacer en Extremadura?




jueves, 1 de junio de 2006

Campanario con Monroy al fondo



















Óleo sobre lienzo de Jesús Simón Pizarro

Campanas de la iglesia,
de la iglesia del pueblo,
suspendidas en el espacio,
prendidas en el tiempo.

Ataviadas por el oxido:
de todas las lluvias,
de todos los vientos,
de todos los soles,
de todos los hielos.

Testigo de los vuelos
de las aves que anidan
por encima, en sus cielos.

Testigo de los anhelos
de la gente que habitan
ahí debajo, por los suelos.

Y que con volar soñando,
como esas aves que cobijas,
lo que se van son los días,
y los años pasan volando

Piezarza.

lunes, 29 de mayo de 2006

El queso de pasta blanda mejor del mundo


Otro fenómeno paralelo es el de las tortas extremeñas el mejor queso de pasta blanda de oveja del mundo (junto a sus primos portugueses de Serra o Azeitao). Este año se aprecia la estabilización y fiabilidad creciente de ese producto mítico, antaño dificilísimo de encontrar y a la merced de misteriosos fenómenos enzimáticos que hacen que unos quesos queden duros y otros logren ese estado fundido incomparable. La pena es que en El Casar de Cáceres, que primero tuvo la fama, cardan mal la lana con una suerte de torta industrial a base sobre todo de leche de vaca, que nada tiene que ver con lo verdadero. A la vez, las tortas de Castuera, de Plasencia o una magnífica de Monroy nos consuelan: si en el Casar malbaratan su herencia, otros recogerán la antorcha.

Extracto de parte de artículo arriba fotografiado publicado en el Magazine del El Mundo, correspondiente al número 257 de sábado 7/Domingo 8 de mayo de 1991.

Afortunadamente, a esta alturas, en El Casar de Cáceres han sabido rectificar, y estan elaborando el queso a la antigua usanza con grado de excelencia.

martes, 23 de mayo de 2006

Fuente de la Amapola


¡Ay! Fuente de la Amapola
donde iban las lavanderas
a cuestas con sus tristezas
y pesados cestos de ropa
sobre sus frágiles cabezas.

Lavanderas de mi infancia
y de mi juventud primera
para tan poca ganancia
¡qué vida tan dura era!

El cesto grande, muy grande
pocas, muy pocas las fuerzas
largo, demasiado largo el viaje
flojas, muy flojas las piernas

Y a ti, querida, Eufrasia,
lavandera fiel de mi casa
sencilla, laboriosa, necesaria
mi reconocimiento y estima
a ti, y a todas las lavanderas
lavanderas de mi infancia

Quisiera volver ahora,
recobrar aquellos olores
a ropa limpia y soleada,
recibiendo a la aurora,
escuchar los ruiseñores,
al sentir la madrugada.

Fuente de la Amapola
por lavanderas sufridas,
otrora alegre y concurrida,
hoy tan silenciosa y sola

Andrés Gómez Ciriaco

jueves, 18 de mayo de 2006

También tenemos el queso

A uno no le gusta el queso, no me gusta desde que nací, mi madre siempre me lo decía-: “Cuando tenias seis meses supe que no te gustaba el queso”, me daba del que ella hacía en primavera, cuando las vacas daban mas leche de la que se vendía, era un queso blando, tipo al de Burgos, se cuajaba con el estómago, que se dejaba secar cierto tiempo, .de un cordero.
Los quesos de oveja, sin embargo, se hacían con cuajo vegetal, un cardo que crecía por aquellos parajes.
En Monroy somos muchos, a los que no nos gusta el queso, debe ser una cuestión genética, hasta hace poco creía que éramos los herederos por parte de mi abuela paterna Los Vegas, pues según la gente que tenía censada que no le gusta el queso, todos descendíamos de ese apellido. Hace poco me enteré, que también en el apellido Simón hay a mucha gente que no le gusta el queso, desde aquí propongo hacer una estadística para averiguar a cuantas gente de Monroy no le gusta el queso y ver que apellido es el que más aparece. Por mi parte empiezo a dar nombres que yo conozco que no les gusta el queso.
En mi familia, aparte de mí, a mis dos hermanos varones :Vicente y Miguel Angel.
De mis cuatro hijos a tres no les gusta el queso, al único que le gusta es a Javier, el mayor.
A mi primo Vidal
A mi prima Mena la de mi tía Juana.
A Isabel de tio Crispulo, (Me encanta la anécdota que cuentan sus padres Antonio y Tere Rosado de que su hijo Juanvi, cuando era pequeño, llamara Crepúsculo, a Críspulo Simón)
A Begoña Rebollo, ésta no es de la familia de los Vegas, ni de los Simones, pero vete tú a saber, lo que hicieron nuestros antepasados, por cierto, de ello no tendríamos ninguna culpa nosotros, y si se lo pasaron bien, pues eso que se llevaron por delante.
Bueno pues a pesar de que a mi no me gusta el queso, un día de hace ya varios años, pregunté que quienes eran los que hacían buen queso en Monroy, me indicaron que entre otros , que no desmerecían en nada , estaba la Cacereña, recuerdo que le dije: "Dame un buen queso, que si es bueno saldrás en los periódicos".
Yo siempre había tenido la intuición, ya que es obvio que no lo podía saber de otra manera, al no gustarme el queso, de que si en el Casar se hacía un queso tan bueno y alabado por todo el mundo gastronómico, en Monroy debía se exactamente igual, ya que teníamos, los mismos pastos, las mismas ovejas, el mismo procedimiento de hacer el queso con cuajo vegetal, es decir todos los ingredientes iguales
Pues no se hizo esperar mucho la respuesta, el queso se lo regalamos, mi mujer y yo, a Victor de la Serna, a la sazón crítico gastronómico del Mundo, antes lo había sido del País, y antes compañero de mi mujer en el Diario Informaciones.
La misma noche que se lo dimos, llamó a casa, preguntando la procedencia de "tan excelso manjar", fueron, si no recuerdo mal sus palabras, le dijimos de donde era la procedencia y a los quince días sacó en el Suplemento del Mundo un elogioso articulo, que cuando lo encuentre lo reproduciré en estas misma páginas.
No me diréis que no tiene mérito que no gustándome el queso, haya conseguido que se hable por él de mi pueblo, bueno, en honor a la verdad no es ningún mérito, es todo mucho más fácil, es simplemente, el profundo amor que siento por las tradiciones y las cosas bien hechas, lo dice muy bien mi admirado Javier Cercas: "Que amar las cosas de tu pueblo que merecen la pena, es mucho mejor que denostarlas.

Piezarza

jueves, 11 de mayo de 2006

Nosotros tenemos el jamón

Al hilo de la intervención del amigo Castúo, en el foro de pueblos de España, sobre el torbellino de ideas para promocionar Monroy, me sumo a su petición y desde aquí (he intentado hacerlo desde el propio foro, pero, me lo ha borrado) quiero hacer mi aportación, con las siguientes.
Tenemos lo que nadie tiene, naturaleza en estado puro. Pues vendamos lo que tenemos: Naturaleza.
Tenemos emblemáticas aves salvajes, uno de los puntos más recomendados por naturalistas ingleses y alemanes para la observación de aves de la península ibérica, es Monroy.
Tenemos la más exuberante de las primaveras, con esencia de olores y sabores, que hace que tengamos productos, que solamente nosotros podemos tener , el queso de pasta blanda mejor del mundo, eso dicen que es la torta del Casar, la del Casar y la de Monroy, pues tenemos los mismos ingredientes para hacerla.
Recuperemos nuestras materias primas, como diría Antonio Gala, nosotros tenemos el jamón, el jamón puro y único que da la crianza en montanera con bellotas de nuestras encinas, por esta misma razón, la de tener las mejores encinas y los mejores pastos tenemos el mejor cabrito, el mejor cordero, y la mejor ternera del mundo. Podemos hacer el pan candeal horneado con leña de encina avivado con el aroma de la jara

Restauremos nuestros molinos y nuestras almazaras, recuperemos nuestro hornos árabes, ofrezcamos turismo de calidad, turismo con encanto, turismo basado en las mejores materias primas, en la naturaleza, en las ciudades bellas con historia, Cáceres y Trujillo nos limitan, turismo del futuro, los italianos lo han bautizado con el nombre de turismo de las ciudades lentas.

Verdad, amigo Tomás,
que tenemos muchas cosas
que no tienen los demás.

Amigo Tomás, amigo Castúo y amigos todos.

Piezarza

sábado, 6 de mayo de 2006

Molino del Tío Aquilino


Rio Almonte y sus molinos
en piedras tan generoso
de aguas con remolinos
muy altivo, algo misterioso

Tan gallardo y sempiterno
tan fragoso y tan soberano
tan diferente en invierno
tan distinto en el verano

Puro e incontaminado río
la nutria sigue en tu lecho
que no decaiga tu albedrío
no abdiques de tus derechos

Alguien quiere poner
a tus aguas freno
ser navegable no quieres
que te dejen ser como eres
libre, indomable, pleno.